martes, 1 de junio de 2010

Visita literaria a la medina y a la alcazaba

La lectura del texto de Joseph Kessel (1898- 1979) Le petit âne Blanc, versión reducida de su novela Au Grand Socco, publicada en 1952 por Gallimard (descatalogada en la actualidad), nos ha llevado a visitar los lugares en los que se desarrolla la trama por la medina y la alcazaba de Tánger.
Comenzamos la visita en SPANA (Sociedad Protectora de los Aimales y de la NAturaleza), sita en el nº 35 de la calle Sidi Bouabid, fundada en 1923 por los ingleses, en la que trabajaron veterinarios de esta nacionalidad, como Mr. Evans en la novela, hasta el año 1977. El emblemático burrito blanco, protagonista del libro de Kessel, fue atendido en esta institución, llamada entonces hospital de los animales enfermos.
Nos dirigimos después a la calle Libertad, antigua calle del Estatuto. En el emplazamiento actual de la zapatería Sqalli, se encontraba en los años 50 el fondak donde Bachir, el joven mendigo jorobado, protagonista también de la novela, encontró al burro herido. Pasamos después por el Zoco de fuera, o Zoco grande, lugar en el que Bachir contaba las historias de los extranjeros que vivían en la ciudad a mediados del siglo pasado a su auditorio marroquí, y nos adentramos en la Medina por la calle de los Siaghines, centro neurálgico de la ciudad en esa época que concentraba los bancos, los consulados, las estafetas de correos, las tiendas más lujosas y los cafés más transitados de Tánger.
Tras detenernos en el Zoco Chico, pasamos por delante de la mezquita grande y cruzando Bab Marsa, giramos a la derecha para recordar los cafés citados por Kessel, hoy desaparecidos, que se encontraban detrás de los edificios de las aduanas: La Mar chica, regentada por el anarquista español Paco Bueno, donde se escuchaba buen flamenco y el Café de la Aduana, donde se reunían locales y extranjeros hasta altas horas de la noche.
Iniciamos después la subida a la Kasbah por las tortuosas calles de la medina. Paramos para hacer una foto delante de Sidi Hosni, que fue residencia de Barbara Hutton y entramos en la plaza del Mechouar por Bab Haha.
Bachir, el mendingo de la voz de oro, estuvo encerrado en la cárcel para niños, situada en el edificio contiguo a la antigua tesorería, Bit El Mal. Contemplamos los edificios frente al antiguo palacio del sultán, propiedad de los ricos extranjeros citados también en la novela.
Proseguimos el paseo por la calle Riad Sultán, hasta la plaza del Tabor español. Salimos de la alcazaba por la puerta Bab Kasbah, inmortalizada por Matisse y nos dirigimos al barrio del Marshan, citado también por Kessel.
El paseo acabó en el café Hafa, tomando un té frente al estrecho. Esta fue la despedida de la clase de Francés del alumnado de 2º de Bachillerato.
Ángeles Morales

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